La relevancia de la trayectoria

Si usted se hubiera ido de vacaciones el 1 de enero, para celebrar los grandes retornos del 2017, y luego de haber estado totalmente desconectado disfrutando estos dos meses hubiera regresado el 1 de marzo a revisar su portafolio de acciones globales, al ver que el MSCI All Country World Index (ACWI) ha rentado +0,98% en lo que va del año, lo más probable es que hubiera dicho “no está mal después de un año en que rentó +21,62%”. Para qué decir si hubiese estado invertido en el S&P 500, dado que su +1,50% está en línea con su promedio de largo plazo o en Mercados Emergentes que rentó +3,17% en estos dos meses, equivalente a +20,59% anualizado.

Si lo anterior es cierto, por qué, quienes no tuvimos la fortuna de tomarnos enero y febrero de vacaciones, sentimos una incomodidad con estos retornos. La respuesta está en la “Trayectoria”. Desde el cierre del 2017 al 26 de enero el ACWI subió +7,27%. Luego, desde esta fecha al 9 de febrero sufrió una corrección de -9,02%, la volatilidad subió de 8,92 a 50,3 medida por el índice de volatilidad del S&P 500, VIX (hoy se encuentra en 15,97 y su promedio de largo plazo es cercano a 20), y por todas partes leíamos y escuchábamos que finalmente había llegado la corrección por muchos anticipada y que esto era solo el inicio. Sin embargo al parecer el mercado no lee las publicaciones, y a partir de esa fecha empezó a subir nuevamente para cerrar febrero con el retorno acumulado del +0,98% que vimos anteriormente.

En definitiva durante febrero el ACWI cayó -4,36% rompiendo una racha de 15 meses de rentabilidad positiva, la más larga en la historia de este índice. Esta corrección vino más bien a normalizar las cosas que a cambiar el escenario sobre el cual están operando los mercados financieros globales. Lo anormal era la subida continua, la aceleración de ésta en enero y la baja volatilidad. Ya vimos que el VIX en torno a 16, si bien aún bajo, está más cerca de sus promedios históricos, y la corrección, junto a los buenos resultados de las compañías, ha reducido en algo las valorizaciones de las acciones.

De hecho esta corrección no tiene nada de anormal. El gráfico adjunto muestra los retornos anuales del ACWI desde 1987 (serie completa con datos de Bloomberg) y la mayor corrección en cada uno de estos años. En él observamos que la corrección promedio del ACWI es de -13,1% y la mediana de -10,3%, ambos mayores a la que hubo en febrero. Esto no implica que en este año no pueda haber una corrección mayor a esta pero sí que ésta se encuadra totalmente dentro de la normalidad de esta clase de activo.

Retornos y mayores correcciones anuales MSCI ACWI

Fuente: Bloomberg.

La historia fundamental se ha mantenido en lo esencial intacta e incluso se podría decir que ha mejorado en el margen.

El crecimiento global sincronizado continúa ayudando a las empresas. La temporada de reportes corporativos del último trimestre del 2017, prácticamente terminada, nos muestra que los resultados de las empresas del S&P 500 crecieron +14,31%, las del Stoxx 600 de Europa +29,73% y las del Topix de Japón +33,45%.  Lo anterior redujo el Precio / Utilidad proyectado a 12 meses de 17.7 veces a fines del 2017 a 15,9 veces al cierre de febrero, bastante más cercano a las 14,4 veces promedio de los últimos 10 años.

Las tasas de interés han subido pero aún se encuentran a niveles muy bajos comparados con su historia. Lo mismo ocurre con los estímulos monetarios, algo menores que antes pero todavía importantes a nivel global. La inflación, o las expectativas de ésta, que causaron el temor que llevó a la corrección de febrero, se ha moderado. La rebaja de impuestos en Estados Unidos y  los programas de infraestructura en este mismo país, también ayudan. Incluso en el ámbito Geopolítico, la potencial reunión entre Donald Trump y Kim Jong Un han ayudado a aquietar las cosas en este frente.

El mayor riesgo en la actualidad podría venir por una potencial guerra comercial a raíz del anuncio de imponer tarifas a la importación de acero y aluminio hecho recientemente por Estados Unidos. O, como siempre, por aquel “cisne negro” que nadie espera.

La volatilidad de febrero nos ha despertado del letargo producido por 15 meses consecutivos de retornos positivos prácticamente sin correcciones, y ha ayudado a corregir ciertos excesos  y a acercar las valorizaciones a sus promedios de largo plazo. La realidad es que nada anormal ha ocurrido y la incomodidad que nos ha dejado esta trayectoria es solo consecuencia de que no nos pudimos desconectar durante las vacaciones.

Fernando Gómez
fgomez@dvacapital.com