Un atractivo punto de entrada

El IPSA continuó con su caída durante junio, retrocediendo un -2,82% para cerrar el primer semestre con una contracción de -4,73%. Si bien este desempeño no se condice con las positivas cifras macroeconómicas que se han reportado en el país estos últimos meses, es un comportamiento que sí conversa con la depreciación del peso contra el dólar o con la fuerte caída que ha experimentado el precio del cobre.

Desde el frente local hemos visto que las AFPs y los FFMMs han aprovechado la corrección y han salido a comprar acciones locales durante los últimos dos meses (US$1.118 millones y US$138 millones netos, respectivamente). Sin embargo, ha sido más fuerte la presión generada por la salida de flujos de inversión desde Chile, Latinoamérica y mercados emergentes. Lo anterior enmarcado en un mundo que está siendo testigo de una guerra comercial entre Estados Unidos y China que ha inyectado incertidumbre y volatilidad a los precios de los activos. El recrudecimiento de esta situación ha llevado a que al menos en el margen, la tendencia compradora de los FFMMs se haya revertido (ventas netas por US$40 millones desde el 22 de junio a la fecha). En tanto, los extranjeros que invierten vía mandato de fondos en Chile han desinvertido US$160 millones (netos) durante las últimas nueve semanas (de acuerdo a los datos recopilados por EPFR y Santander).

Mirando una foto más amplia, Latinoamérica como un todo ha experimentado una baja de más de 150 pb en el allocation de los fondos globales emergentes (activos), disminuyendo su peso desde 12,58% en diciembre 2017 a 11,04% del AUM al cierre de mayo 2018. Dentro de los países que componen la categoría, Chile ha registrado la baja más relevante al observar esta métrica, con su peso como porcentaje del AUM disminuyendo desde 0,85% a 0,48% en el mismo período.

Con todo, las valorizaciones del mercado chileno se ven más atractivas. El múltiplo P/U forward (12 meses) del IPSA se encuentra en 15,1 veces, lo que representa un descuento cercano a 7% respecto a su promedio de 10 años. En tanto, los ratios VE/EBITDA y bolsa/libro muestran descuentos de 12% y 15% respecto a sus medias de 10 años, respectivamente. Sin duda, para quienes estamos dispuestos a aguantar la volatilidad de corto plazo, hoy existe un atractivo punto de entrada a la bolsa local. Sobre todo si empezamos a ver que las señales que apuntan a una reactivación de la inversión empiezan a consolidarse. Entre éstas podemos considerar el mayor dinamismo en los créditos comerciales (+4,78% en 12 meses) o la inversión en maquinaria y equipos reportada por la Sofofa, que avanzó +14% en mayo.

Felipe Mercado
fmercado@dvacapital.com