Cuando lo de adentro no es tan feo

No ha sido fácil para el gobierno instalar una agenda económica, o el concepto “inversiones”, entre los agentes del mercado. En estos poco más de cinco meses de gobierno, han sido otros los temas que han marcado la pauta. Como bien recogió la prensa a la salida de un seminario financiero hace algunos días, el mercado parece estar reconociendo una caída en las expectativas.

Al menos así se ve reflejado en el último dato de confianza empresarial (IMCE), que mostró una caída desde 55,05 pts. en junio hasta 52,16 pts. en julio, y lejos del máximo de 57,38 pts. anotado en febrero. Similar tendencia se ha observado por el lado de los consumidores, con el IPEC frenando la tendencia al alza que venía mostrando en el año, ubicándose en 50 pts. en julio y al borde de caer a terreno pesimista.

Pero a veces hay que ir más allá de las expectativas y mirar en algunos datos concretos. Por ejemplo, las cifras de crecimiento de las colocaciones comerciales del sistema. Mientras en mayo éstas crecieron +6,7% a/a, su velocidad se aceleró durante junio hasta +7,2% a/a. Si esta tendencia se consolida, creemos que es más que razonable suponer que las compañías hoy se encuentran financiando más que sólo capital de trabajo. Por otra parte, según cifras del Banco Central, la inversión extranjera directa mostró un crecimiento de 206% a/a durante el primer semestre de 2018. Aunque reconocemos que la base de comparación es poco desafiante, estamos viendo que el país está capturando capitales extranjeros.

Por otra parte, después de habernos reunido con algunas compañías del sector construcción en distintas ocasiones durante el primer semestre, nuestro escenario base ya incorporaba que el impacto de la mayor actividad de inversión recién se vería durante los años 2019-2020. Sin ir más lejos, tomando el caso de Arauco, aunque los movimientos de tierra del recientemente aprobado proyecto MAPA (US$2.350 millones de inversión) comenzarán durante septiembre, el trabajo relevante tendrá su inicio en junio de 2019 con un peak un año más tarde. Siguiendo con anuncios relevantes, en el sector minero se aprobó la segunda fase de Quebrada Blanca (de la canadiense Teck por US$5.000 millones), a pesar de la volatilidad que está enfrentando el precio del cobre. Si viramos hacia el sector más ligado a consumo, aunque acarrea un aumento de capital de por medio, y que no fue bien recibido por parte del mercado, creemos que el anuncio de Falabella respecto a acelerar su plan de inversión es positivo.

Pero lamentablemente, las expectativas sobre a la economía local o noticias favorables como las descritas en el párrafo anterior, pasan a un segundo plano cuando incorporamos el escenario global en la ecuación. Si observamos el Índice de Incertidumbre Económica que elabora Clapes UC, en julio mostró incremento de 55 pts. respecto a junio (desde 99 pts. a 154 pts.), alcanzando niveles que no se registraban desde enero de 2017, cuando el resultado de la elección presidencial en EE.UU. todavía estaba fresca. Este salto, en gran medida se explica por cinco palabras que se repiten en los artículos que hablan de incertidumbre económica: “China”, “Trump”, “comercial”, “guerra” y “aranceles”. Claramente en referencia al contexto internacional.

El ánimo de los inversionistas hacia mercados emergentes sin duda está debilitado. Reflejo de esto es la reacción que han tenido las bolsas y monedas de la categoría, frente a las noticias que han llegado desde Turquía estos últimos días. Este ánimo claramente empeora por los temores que empiezan a surgir por sobre posibles contagios a otras economías. Y Chile no ha sido la excepción.

Aunque la presión vendedora –a todas luces de los extranjeros–, se moderó durante julio, y vimos un IPSA rentando +2,5% en el mes, la salida de flujos volvió con fuerza la primera quincena de agosto. En lo que va del mes (al cierre del 14/08), el IPSA acumula un retroceso de -3,0%. Tendremos que esperar para ver si las AFPs contribuyeron a este desempeño, o si continuaron comprando “barato” (estimamos que durante julio invirtieron US$461 millones en acciones chilenas en términos netos). Como aproximación al comportamiento del inversionista individual, los fondos mutuos nacionales han vendido (neto) US$17 millones en este tipo de instrumentos durante los primeros 10 días de agosto, equivalentes a un 0,8% del patrimonio administrado por el sistema y similar a lo que desinvirtieron durante todo el mes de julio (-US$19,7 millones).

En nuestra columna del mes anterior comentábamos del atractivo punto de entrada que ofrecía el IPSA, con un múltiplo P/U forward 12 meses que mostraba un descuento de -7% respecto a su promedio de 10 años. Para los que estamos dispuestos a aguantar la volatilidad de corto plazo, esta afirmación sigue vigente. En particular si consideramos que el descuento de la P/U forward se ha ampliado hasta un -12% respecto a su promedio.

Felipe Mercado
fmercado@dvacapital.com